Hidratación en calor: agua, sal y sentido común

En Fuengirola el calor no perdona. Hidratarse bien no es beber hasta reventar: es reponer lo que pierdes.

Agua, sal, limón y material de entrenamiento en un gimnasio con calor

Reglas prácticas

Antes: llega hidratado. Si empiezas seco, ya vas tarde.
Durante: bebe a intervalos si sudas mucho o entrenas más de una hora.
Después: repón líquido y algo de sodio, sobre todo si la camiseta acaba empapada.
Señal útil: si bajas más de un 2% de peso corporal en la sesión, revisa tu estrategia.

Para sesiones cortas en sala fresca, agua suele bastar. Para entrenos largos, calor, humedad o mucha sudoración, los electrolitos empiezan a tener sentido. No por moda: porque pierdes sodio con el sudor.

Una opción sencilla: agua, una pizca de sal y comida normal después. Si entrenas fuerte más de una hora, puede entrar bebida con electrolitos y carbohidratos.

Ojo: beber litros sin sodio también puede ser mala idea. Hidratarse no es competir a ver quién traga más agua.

Mini protocolo

  • Pésate antes y después de una sesión dura para estimar tu sudoración.
  • Si pierdes 1 kg, has perdido aproximadamente 1 litro de líquido.
  • Rehidrata con agua y comida salada si no tienes prisa.
  • En días de calor extremo, baja volumen o intensidad. No todo se arregla bebiendo.

Fuentes

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