Señales de que toca bajar
Rendimiento: cargas que antes volaban ahora pesan raro.
Sueño: te cuesta dormir aunque estás cansado.
Articulaciones: molestias que no calientan y desaparecen.
Motivación: cada sesión parece una deuda.
Una semana de descarga no es perder tiempo. Es bajar fatiga para volver a subir. Puedes reducir volumen, carga o ambas cosas. Lo importante es salir de la semana mejor de lo que entraste.
Regla simple: si dos semanas seguidas baja el rendimiento y sube la sensación de esfuerzo, revisa recuperación antes de añadir más entrenamiento.
